domingo, 7 de marzo de 2010

El remordimiento

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
venturoso de las noches y los días ,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.

En Borges, J.L. (1976) La moneda de hierro,Buenos Aires: Emecé.

1 comentario:

  1. Lo conocía como: "Mis padres me engendraron para el juego, arriesgado y hermoso de la vida."

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